Holass a todos y todas
Una nueva semana y aquí sigo, no se si por suerte o por desgracia, igual que siempre.
La verdad es que ha sido una semana bastante aburrida de la que en circunstancias normales no tendría nada que contar. Pero hoy tengo que sacar algo, estas no son circunstancias normales, porque no es normal que ya este dejando de lado esto. De hecho, cuando comencé allá por… bueno, hace una semana, tenía pensado escribir algo todos los días, pero a mi esto de escribir me cuesta mucho, me he llegado a plantear hacer una especie de blog hablado, grabándome en micrófono o algo así… pero no! por una vez voy a intentar acabar algo que empiezo (o por lo menos no dejarlo a la primera porque un diario no se cuando acaba).
Empecemos, a ver que puedo sacar del lunes….nada, del martes….nada, y del miércoles?....mmmm si bueno, podría contar eso.
Resulta que iba yo a la universidad, tan alegre como siempre (“la lala lalala lalalala”) cuando me cruzo con una tía impresionante. No entraré en detalles pero era rubia (y mira tu que yo no soy de rubias, más bien de morenas), ojazos, cuerpo impresionante, muuuy guapa (con cara de buena chica, nada de típica chulilla de esas que tanto abundan por estos lugares…) y yo que tengo una imaginación que no tiene precio pues ya me veía a su lado, cual parejita feliz. Bien, vuelvo a la realidad y veo que se dirige hacia mi mismo edificio, así que la sigo (no tenía otro camino por el que ir eh, no os creáis que voy acosando a la gente). De repente llega a la puerta, la abre y veo que se para, me sonríe y me espera ¿?¿?¿? (ponle que yo estaba a unos 10 o 15 metros de la puerta cuando ella llegó) yo me quedo a cuadros, no es normal ese tipo de amabilidad, o por lo menos no de una tía a un tío (normalmente es el tío el amable, eso sí, en la mayoría de los casos buscando lo que busca) y menos de una tía como ella y menos hacia mi!!!.
La saludo, le doy las gracias y ella me devuelve una sonrisa y me dice “de nada”, vale, su voz me acabó de derretir, a partir de hoy si tengo que imaginar una voz de mujer perfecta, no dudéis, me imaginaré esa. Después de entrar nos encontramos con una segunda puerta, yo hago lo mismo que ella, la abro y la dejo pasar a lo que me responde con otra sonrisa de esas perfectas y un “muchas gracias”.
Vale, hasta ahí todo normal pero una vez dentro según me dirijo a las escaleras oigo que pregunta “¿Qué tal te van las clases?” (o algo así, no lo recuerdo muy bien porque de primeras pensé que no me hablaba a mí y no hice mucho caso) miro a los lados, veo que no hay nadie cerca por lo que deduzco que se dirige a mí ¿?¿?¿?. Me limito a contestar y ha repetir la misma pregunta y ya de paso aprovecho y en vez de subir por las escaleras, subo con ella en ascensor J. En el ascensor seguimos hablando, bueno más bien ella preguntando y yo respondiendo… como si me conociera de toda la vida. Pero todo lo bueno tiene un final, salimos del ascensor y ella se tiene que ir por un pasillo y yo por otro, nos despedimos con un “hasta luego” y punto. Segundos después empiezo a pensar… y me doy cuenta de que no le pregunté nada!!, no se ni que carrera hace, ni en que curso está, ni su nombre… lo único que sé es que llevaba 10 días en la universidad, por lo que deduzco que estaría haciendo un segundo ciclo, porque no tenía pinta de ser una chica de primero. Pues nada, así me quedé yo, igual que 10 minutos antes, pero un poco mas enamorado (si, los tíos también piensan en que se enamoran y esas cosas, o por lo menos yo) y al menos me hizo pensar que las chicas en el fondo no son tan malas, o por lo menos no todas, las hay hasta amables. Espero volver a encontrármela, y sobre cualquier cosas que ocurra os mantendré informados.
En cuanto al resto de días, el jueves nada y el viernes… joder con el viernes, típica cena de equipo en la que entre otras muchas cosas acabas a las 5 de la mañana diciéndole a una chica (conocida, que no si es más delito) que si quería un orgasmo, a lo que ella si no recuerdo mal no respondió que no, así que nada, la invité al chupito llamado orgasmo que estaba bien bueno, solo espero que ella supiese que me refería al chupito.
Bueno, esta ha sido mi semana, ya se que no he hecho nada y que no es interesante, pero quería escribir. Un beso para ellas y un abrazo para ellos.